viernes, 19 de diciembre de 2008

Diarios de Monociclo III

El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país decia Descartes. Fue bastante comlicada la transición porque el desgaste emocional es grande, sobre todo cuando uno se encuentra en situaciones complicadas en las que uno no puede tomar el control. La última experiencia fue muy provechosa porque El Salvador sirvió de plataforma para conocer centroamerica, y la idiosincrasia y la preparación de los profesionales y no tan profesionales en el medio, conocer gente de calle y recrear momentos realmente mágicos, pocos pero los necesarios para mencionar.Ya de regreso lo mas maravilloso ver el apoyo y la solidaridad que brindan los amigos, uno de los valores que mas cuesta encontrar ahora en el ser humano, y tambien, a los que quedan atrás, a los que ni la distancia y ningun tipo de circusntancia les impiden comunicarse a ellos muchas gracias por ese trozo de ladrillo que me acompaña; para mostrarles a todos como era mi casa: el corazón de ustedes.
En una nueva etapa, siempre creciendo y lo mejor siendo sorprendido por la vida; encontrando siempre personas valiosas, hasta un tipo de cereza que no sabia que existia llegué a encontrar en Costa Rica... Viajar es una buena forma de aprender y de superar miedos, es mejor viajar lleno de esperanza que llegar, cada viaje es una nueva vida, con un nacimiento, un crecimiento y una muerte que nos es ofrecida en el interior de la otra, el que está acostumbrado a viajar, sabe que siempre es necesario partir algún día, solo que esta vez no quisiera hacerlo solo.






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